"¿Cuánto pagan por chatarra electrónica?" es de las preguntas más buscadas… y de las que peor se responden. Verás cifras sueltas "por kilo" por todos lados, pero la verdad es que no existe un precio único. El valor de tu scrap electrónico depende de varios factores, y entenderlos es la diferencia entre que te paguen lo justo o que te paguen de menos. Aquí te explicamos cómo se calcula de verdad.
Las cuatro variables que mueven el valor
La valuación de un lote de e-waste sale de cuatro cosas: qué contiene (una tarjeta llena de componentes vale mucho más que una carcasa del mismo peso), la cotización internacional del oro, la plata, el cobre y el aluminio, que cambia a diario; el volumen, que mejora la logística y por lo tanto la oferta; y la condición del equipo, porque lo que todavía funciona suele valer más por reúso que por material.
El desglose completo —qué material vale más, de las tarjetas de circuito hasta los gabinetes— está en la página de compra de chatarra electrónica en Tijuana, junto con lo que pagamos y cómo cotizamos. Aquí nos concentramos en el error de valuación que más caro sale.
¿Cuánto pagan por kilo? Por qué ese precio engaña
Imagina dos tarimas de 100 kg cada una. Una está llena de tarjetas de servidor y procesadores; la otra, de monitores viejos y plástico. Pesan lo mismo, pero su valor puede diferir varias veces. Un comprador serio no te cotiza solo por peso: clasifica el material, estima su contenido recuperable y te da una valuación por lote. Si alguien te ofrece un precio "por kilo" sin ver qué tienes, desconfía.
Las categorías, de la más valiosa a la de menos valor
Sin números —porque cambian a diario con la cotización de los metales— este es el orden que casi cualquier lote respeta, y lo que hace que cada categoría valga lo que vale:
| Categoría | Qué contiene | Qué mueve su valor |
|---|---|---|
| Placas de servidor y telecom | Tarjetas de servidores, switches y equipo de red de alta densidad | La mayor concentración de oro y paladio por kilo de todo el e-waste |
| Procesadores y RAM | CPUs de zócalo, módulos de memoria | Oro en pines y contactos; se pagan aparte del resto de la tarjeta |
| Motherboards de PC | Tarjetas madre de escritorio y laptop | Menos densidad de metales preciosos que las de servidor, pero volumen constante |
| Placas de fuente, TV y línea café | Fuentes de poder, tarjetas de pantallas y electrodomésticos | Grado bajo: domina el cobre y el aluminio, no el oro |
| PCB sin poblar y recortes | Scrap de producción de maquiladora, paneles y recortes | Depende del laminado y el cobre; se valúa por muestra del lote |
| Cable y arneses | Cableado de cobre con forro | El porcentaje de cobre recuperable contra el peso del forro |
| Gabinetes y plástico | Carcasas, chasis, plástico mezclado | Lo de menos valor: a veces solo compensa como parte de un lote completo |
A esas categorías se les aplican los factores transversales: la cotización internacional (LME y mercados de metales preciosos) vigente el día de la valuación, la contaminación del lote (material mezclado, mojado o con residuos baja el grado completo) y el volumen, que decide si la logística suma o resta.
"¿Cuánto pagan por el kilo de placas de circuito impreso?"
Es la búsqueda más repetida del tema y la respuesta honesta es: depende del grado de la placa, y el grado se determina viendo el material, no por teléfono. Una tabla pública de "precio por kilo de tarjetas electrónicas" en México te da un número plano para material que puede variar varias veces su valor entre grados — quien publica esa tabla se protege pagando el promedio hacia abajo, o rechazando en báscula lo que no le conviene. Nuestro esquema es el inverso: mándanos fotos del material (de cerca, que se vean las tarjetas) y el peso aproximado, y la valuación te llega desglosada por categoría, con la cotización del día y por escrito.
Un ejemplo sin números, con un lote típico de 500 kg de una baja de oficina: la mitad del peso suele ser gabinete y plástico (el grado más bajo), una fracción son fuentes y cables (grado medio por su cobre), y la fracción más pequeña —las tarjetas madre, los procesadores y la memoria— concentra la mayor parte del valor del lote completo. Por eso pesar sin clasificar es la forma más segura de que te paguen de menos: el kilo "promedio" castiga justo la parte que más vale.
Cómo obtener una valuación justa
Para que te paguen lo correcto por tu chatarra electrónica:
- No mezcles todo: separar lo valioso (tarjetas, cobre) de lo de bajo valor ayuda a una mejor valuación.
- Pide una evaluación por lote, no un precio genérico por kilo.
- Trabaja con un gestor formal que además te entregue certificados de reciclaje y, si hay datos, destrucción certificada.
Más allá del precio: datos y cumplimiento
Vender chatarra electrónica no es solo recuperar dinero: si el equipo guardaba información (discos, servidores, computadoras), primero hay que destruir los datos. Y si eres una empresa, la disposición debe quedar documentada conforme a la NOM-161-SEMARNAT. En Tianlu juntamos las tres cosas: valuamos y compramos tu chatarra electrónica, destruimos los datos de forma certificada y te entregamos la documentación. Cuéntanos qué tienes y te damos una cotización transparente.